Carta al Presidente

SR. SEBASTIÁN PIÑERA ECHENIQUE

Es de conocimiento público que el proyecto Embalse Punilla avanza de manera dificultosa y suma contratiempos y retrasos. Es dado este contexto y la relevancia de las decisiones que se tomen para enfrentar estos problemas que creemos importantísimo el contenido de esta carta y esperamos sea analizada con genuino espíritu crítico y apertura.

La evidente necesidad de agua y la importancia de ésta para el desarrollo agrícola y en término último de toda la Región, resulta insuficiente para justificar esta obra específica con todas sus particularides y defectos.

Muchos de los problemas están vinculados a su génesis, que para todos los efectos es un elemento clave: se trata de una obra pensada el siglo pasado, con estudios ambientales realizados fundamentalmente en torno al año 2004 y con una aprobación ambiental del año 2010, previa a la modificación de la legislación ambiental chilena. No responde a estándares ambientales ni sociales de un país moderno y desarrollado. De modo alguno representa progreso, sino más bien, resulta ser un ejemplo de solución obsoleta. ¿Cómo puede resultar aceptable para un país moderno construir un embalse con estudios ambientales de estas características? Algunos elementos que respaldan esta categórica afirmación son los siguientes:

1. La totalidad del área de afectación se encuentra dentro de un área declarada por UNESCO como reserva mundial del hombre y la biosfera (compartiendo estatus con lugares como Fray Jorge, Archipiélago de Juan Fernández y Torres del Paine)(1)

2. El área de afectación es reconocido como hábitat de la última comunidad de huemules de la zona central, individualizada en cerca de 40 ejemplares. Este ciervo, declarado monumento natural por decreto el año 2006 y parte de nuestro escudo nacional, se encuentra en estado crítico de conservación.

3. El complejo vulcanológico nevados de Chillán entra en actividad (hoy en alerta naranja) posterior a los estudios ambientales del proyecto, existiendo cuestionamientos académicos y científicos a la calidad de la evaluación vulcanológica realizada y omisiones gravísimas detectadas, como el de riesgo de lahar.

4. Se subvalora la importancia del rol que cumple el territorio para los núcleos urbanos cercanos en términos de bienestar, esparcimiento, deporte y salud, en una región significativamente disminuida en entornos naturales vírgenes.

5. La erradicación de las cerca de 100 familias que se contempla, significa la práctica extinción en el valle de una forma de vida conocida como “cultura arriera” , de escasa representación nacional y con características para ser reconocida como una forma de patrimonio cultural nacional.

El emplazamiento del proyecto en la cordillera alta, a diferencia de la mayor parte de las obras de riego (mucho mas cercanas a las áreas de utilización del recurso), tiene su justificación esencialmente en el modelo de negocio, que contempla un componente de generación eléctrica. En el año 2019, sin embargo, con el desarrollo de otras formas de generación eléctrica posibles, resulta inaceptable justificar todos los impactos asociados al embalse para la generación de cerca de 94 megawattts potenciales. Sin este componente del modelo de negocio, la ubicación del embalse debería ser replanteada.

Resulta ser una miopía insistir solo en mirar los beneficios del proyecto (los que reconocemos y valoramos) desconociendo los costos reales en términos económicos, sociales, ambientales y patrimoniales, cuando el verdadero desafío es conseguir aquellos beneficios sin necesidad de tal magnitud de costos, mas aún en estos tiempos de crisis ambiental global.

Invitamos al titular del proyecto a documentar que, al contrario de lo que suele afirmar las asociaciones de regantes de la región, hablamos de un proyecto con una legitimación y confianza social muy disminuida a nivel regional.

Expresiones del tipo “la región de Ñuble necesita el embalse Punilla” o cualquier frase equivalente, es incurrir en un error. Lo cierto es que la región necesita agua y riego dado el contexto de crisis climática y escasez hídrica; cosa muy distinta a afirmar que el embalse Punilla es la solución que necesitamos, y no comprender esta diferencia ha hecho que de manera sistemática a nivel institucional sean subvalorados los problemas y defectos de esta mega obra en particular.

Si bien se comprende la complejidad de abandonar un proyecto que se encuentra en fase de relativo avance en lo administrativo, con contratos ya firmados, de la misma manera, es necesario comprender que éste presenta 0% de avance en su etapa constructiva, y con graves problemas en su diseño, hoy evidenciados en el conflicto entre la concesionaria Astaldi y el mandante MOP (2). Por lo tanto, debido a que hablamos de una obra con vida útil de varias décadas y graves impactos, muchos de ellos irreversibles, se abre la oportunidad de replantear el proyecto adoptando una visión de futuro y que considere los riesgos asociados, considerando su complejidad, costos económicos, sociales y ambientales.

El objeto de esta misiva es argumentar de manera suficiente para que el Ministerio de Obras Públicas, titular del proyecto embalse La Punilla en la comuna de San Fabián, considere que la posibilidad de desechar el actual proyecto en favor de una nueva y mejorada solución a la problemática hídrica, resulta ser una opción plausible, sensata y deseable, en nombre del desarrollo y el progreso, acorde a los tiempos que vivimos, para el beneficio de todos los chilenos.

“Movimiento Social en Defensa del río Ñuble (Ñuble Libre)
y “Movimiento Ñuble Se Hunde”

LISTADO DE ORGANIZACIONES QUE ADHIEREN

• Asociación de Consejeros Comunales de Organizaciones de la Sociedad Civil de la Región de Ñuble – ACOSOC ÑUBLE
• Coordinadora Ñuble Sustentable y Libre de Contaminación
• ASACH Chillan
• ADEEP, Asociación para la defensa del entorno ecológico y patrimonial sector Poniente
• Consejo Ecológico de Chillan
• Comité de Defensa del Borde Costero Cobquecura
• Movimiento Diguillín Libre
• Pemuco sin Termoeléctricas
• Convergencia Social Ñuble
• Comité por la defensa del borde costero de Taucú, la Achira y Santa Rita, Cobquecura
• Comité Ambiental Comuna Chillán Viejo
• Todos somos Cobquecura
• Red por los Ríos Libres
• Codeff
• Chile Sustentable
• ONG FIMA
• Ecosistemas
• Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales OLCA
• ONG Defensa Ambiental
• Corporación Privada para el Desarrollo de Aysén
• Futaleufú riverkeeper
• Agrupación Aisén Reserva de Vida
• Agrupación Defensores de los Ríos Puerto Aysén
• Coordinadora No Alto Maipo
• Defensores del Alto Maule
• Fundación Putagán Libre
• Fundación Tantí
• Fundación Origen
• Ríos to Rivers EEUU
• Ríos to Rivers Chile
• Ética en los Bosques
• Consejo de defensa de Los Queñes
• Consejo Ecológico de Molina
• Unión Comunal de Teno
• Coordinadora Penco-Lirquén
• Red Metropolitana No Alto Maipo
• Consejo Ecológico Comunal de Molina
• Convergencia Social Aysen
• San Bernardo en movimiento
• Agrupación ecológica y cultural Valle El durazno IV región
• Red de Acción por los Derechos Ambientales
• Cooperativa de Trabajo APACHETA. Por la reivindicación, fortalecimiento y defensa de los pueblos originarios. Región de Tarapacá
• Federación Nacional de Pobladores (FENAPO)
• Observatorio Ciudadano
• MalenLeubu, Alto Bio Bio
• Partido Igualdad.
• Partido Ecologista.

REPRESENTANTES POLITICOS QUE ADHIEREN
• Carlos Orellana, concejal San Fabián.
• Catalina Pérez, Diputada, integrante comisión de Medio Ambiente
• Félix González, Diputado, presidente comisión de Medio Ambiente.
• Diego Ibañez, Diputada, integrante comisión de Medio Ambiente.
• Gael Yeomans, Diputada, presidenta Partido Convergencia Social.
• Javier Sandoval Ojeda, Consejero Regional del Bio Bio